Taller de Humor en Buenos Aires Cristina Wargon

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El Sitio de Cristina Wargon

Taller de Humor en Buenos Aires Cristina WargonTaller de Humor en Buenos Aires Cristina Wargon

¡Bienvenidos!

Dicho está: Esto es una página  en construcción, tendrá adentro mis Talleres de Humor. su historia; mis libros, su historia. Mis obras de teatro, ídem, Paso por las radios, la  tele. Viajes y biografía.
Tengo a mi amigo trabajando codo a codo tratando de encauzar tanta inoperancia técnica como la mía. Lo que no puede hace, es luchar contra mi corazón. Me manda a buscar fotos, y yo abro mis cajas azules y me salta… ¡la vida! Los chicos  tan chiquitos, los nietos tan angelicales, mi amado amor tan muerto… y de a poco me voy en ese inmenso río hacia atrás, feliz y trágico como todas las vidas, y allí está Corrientes, y el Martín Fierro y yo subida  con la trompa a la cabeza del elefante  Y risas que yo recuerdo escondían lagrimas,  y solemnidades que tapaban risas…

Antiguas casas, antiguos amores, antiguas esperas y esperanzas, todos los amigos y el trabajo se interrumpe porque la autora se  pone a llorar por el peso de las nostalgias. Ténganme paciencia  y un poco de fe, si me dan tiempo conseguiré ordenar todo sin ponerme a pensar que mis hijos cuando chiquitos me querían mas o que Coquito me juro quedarse a mi lado para siempre. Después de todo esta es una pagina profesional y ahora que paré de llorar y de reir me portaré como tal. A mi paciente y tierno amigo… gracias.

Taller de Humor Creativo Cristina Wargon

Taller de Humor en Buenos Aires Cristina Wargon

FRAGMENTO DE BIOGRAFIA

Hay gente que nace en medio de un palacio y otras en medio de un repollo. Yo nací en medio de una confusión. Mis documentos dicen uruguaya-argentina. Queda claro, mi madre no pudo haberme parido en dos lados simultáneamente. He ahí la primera confusión sin desentrañar.

Mi padre era judío polaco y mi madre católica francesa. Para complicar más, me mandaron a colegios de monjas. Mientras en mi casa me contaban del Holocausto y en la escuela me explicaban que los judíos habían matado a Cristo, yo asistía con mis indefensos siete años a misa, sintiéndome profundamente judía.

Desde el punto de vista religioso fui también confusa. Los católicos me maltrataba por judía y los judíos no se tomaban ni el trabajo de maltratarme. Yo igual me siento judía, con la misma autoridad con que me podría sentir pingüino. Me reivindiqué ya de madre, inventando para mis hijos comidas judías, de esas que mis abuelitos comían en el gueto de Varsovia, y que no respondían a ninguna tradición más que mi propia imaginación. De grande se habrán enterado que si hubiera sido fiel a la historia los tendría que haber alimentado a ratas, pero me pareció demasiado.

Cuando nací tenía ya una hermana, Guigui, de apellido sueco. Una de las características de mi madre era casarse con un catálogo de la UNESCO. Nunca un López en la familia. Mi hermanita sueca se hizo cargo de mí, dado que entre las múltiples virtudes de mi mamá no estaba tenerles simpatía a sus hijos. También un hermano Jorge tres años mayor, En la primera foto de mi vida se nos ve junto. Para quien se tome el trabajo de interpretar gestos, podrá notar la notable expresión asesina de mi hermano mayor, no distinta a la de Caín. Pero entre buenos modales y distancias, la sangre nunca llegó al río, aunque reconozco que me quedé queriéndolo y esperando que él alguna vez me quisiera de igual modo

Pero mi hermana me quería por todos… hasta que se casó, tan bonita y se dedicó a querer a su propia familia.

Geográficamente también mi historia es confusa. En mis libros dice siempre “porteña de nacimiento, cordobesa por adopción”. Generalmente me siento cordobesa, aunque vivo en Buenos Aires y mis hijos son correntinos. Tema que también deberá sumarse a ese estado confusional que signa mi vida entera.

Adolescencia, Juventud, Madurez

La adolescencia me duró cinco minutos, Pero intensos. Solo recuerdo un aluvión de granitos y un tsunami de hormonas que confundía sistemáticamente con el amor eterno. A lo dieciséis años conocí a mi primer marido, comencé la Universidad y al poco tiempo partía a vivir en la provincia de Corrientes, con mi hija en la panza. Podría decir que abandoné las muñecas para casarme, pero las muñecas solo comenzaron a gustarme cuando tuve nietas. Valga la digresión pero para Josefina mi nieta mayor, yo, que nunca le había acertado a los cuatros agujeritos de un botón, le hice una con un ajuar que envidiaría la reina de España A mi vuelta retome la Universidad, me recibí

Taller de Humor Creativo Cristina Wargon

Taller de Humor en Buenos Aires Cristina Wargon

La Literatura

Mi cabeza no llegaba a la mesa de la cocina cuando le conté a mi madre que quería escribir una novela. Mi madre, gran lectora, estaba cocinando y me daba la espalda. Con absoluto desinterés pregunto – ¿Ah si? ¿Sobre qué?

Sin intimidarme por su inferencia, le conté, con detalles mi libro…Sin alterarse, ni siquiera suspender lo que estaba haciendo respondió: ¡que aburrido!

Quizás tenía razón, como nunca lo escribí la respuesta es incierta. Parodiando al poeta “las palabras de una madre, cuando no dan vida, matan”.

Y ahora viene la parte más clara de mi vida: el amor a mis hijos y el amor por la literatura. Obvio quiero más a mis hijos, pero los libros no me han juzgado nunca, no han resuelto conmigo Edipo y otras tormentas, no han adolecido de adolescencia, en fin, lo que hacen los hijos. Los libros solo me han dado. Sin pedir nada a cambio.



Sitios amigos

Casa Roller



17 comentarios:

  1. Excelente como siempre. Gracias.

  2. Ahora si…te encontré…una lectora tuya desde la revista Humor…todos tus libros en mi casa…y agradecida siempre…

  3. Gustavo Massa

    Que le digo, Wargon? Me enamoré de usted y sus escritos desde la Humo(r).
    La he seguido como un Perro Andaluz por cada lugar donde ha dejado caer los diamantes de su fina ironía.
    Soy víctima de un amor platónico (escritónico, más bien) nunca correspondido (es que escribo mal y sin gracia. Y un cordobés sin gracia es todo un tema)
    Quisiera poder asistir a sus talleres de humor. Porque no tengo humor, pero soy hincha de Talleres (ya es algo).
    Pero sus talleres son en Buenos Aires. Lo que me lleva a pensar que usted es como Dios. Que está en todas partes pero atiende en Capital.
    Pero si es Dios, mi deber es amarla.
    Y yo me enamore de usted desde que publicaba en Humo(r)

    • RicardoAlmafuerte

      Nada mejor que un amor literario, no se gasta. De cualquier modo te cuento que estoy cocinando un Taller en Cordoba. Hasta ahora son todas chicas y se omunican por mail, hace lo mismo, pasame tus datos para poder ubicarte cuando se concrete. cwargon@gmail.com
      Te mando un abrazo y no dejes de amarme yo tengo una biblioteca de amores imposibles

    • Susana Baqueiro

      Encantadora Wargon!! Felicitaciones!!!
      Me encantó

  4. beatriz rodriguez

    Me encanta tu posicionamiento de humor sin ocultamientos ,acerca,una se siente proxima a esas vivenciasy ayuda a salir de la melancolia y el dolor.

  5. RicardoAlmafuerte

    HOLA BEATRIZ, ME DAS UNA ALEGRIA… SI TE AYUDA A ALGO. BESOS

  6. Siempre me gustó cómo te fluían las palabras, desde aquel 1984 del diario La Calle de Córdoba, cuando te conocí. Te sigo leyendo y me veo reír, sonreír y reflexionar con tus palabras. Que el tsunami de hormonas (aunque al revés tal vez) se vuelva humor, sonrisa y reflexión siempre, porque te seguiré leyendo. Besos.

  7. Estela Serafini

    Qué placer volver a encontrarte, Cristina Wargon! En épocas del Coronavirus, es el aire fresco que me envolvía cuando iba a comprar la Humor en tiempos oscuros y pestilentes. Gracias por la invitación!

  8. María DELCARMEN

    Qué alegría! Es como reencontrar a una antigua amiga. De esas que en algún momento de tu vida, esperabas sus cartas con la expectativa y certeza de disfrutarlas. Un gustazo este encuentro. A pesar de ser casi vecinas durante muchos años, (no sé hoy en día) nunca se me ocurrió romper el misterioso contrato que se da a través de la lectura. Gracias por abrir este espacio!

    • Y que alegria leerte… me intriga lo de vecinas… ahora supongo que imposible porque estoy pandemmiando en Mendiolaza … Despues? Buenos Aires , Cordoba?…. Yo tambien apruebo ” ese misterioso contrato”, los autores siempre son mas lindos cuando uno los imagina.. un abrazo y gracias

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