Talleres de Humor en CABA Cristina Wargon

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¡A MI NO ME LA VENDAS!

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En cuanto comenzamos a envejecer, comenzamos a olvidar, y es lógico e inevitable, pero además, ya síntoma de la chotez declarada, comenzamos a mitificar la infancia y la juventud, jurando con impunidad que fuimos “la generación dorada”

¡Oh aquellos tiempos donde los chicos podían jugar en la vereda y con objetos simples como los carritos de madera, o las muñecas de trapo. ¡Oh, cuando se respetaba a los padres, las maestras , la bandera y el aseo!

Señores ¡yo viví esa época! Y no hay versión edulcorada que arrase con mi memoria. Con todo respeto pero la mayor convicción, juro que fue una época de mierda. Enumero al pasar:

-Es cierto, se jugaba en la calle que eran”tan seguras” pero por allí transitaba en silencio la devastadora maldad de los niños… la palabra bulling no se había inventado y todo era como “ normal” con los degenerados exhibicionistas incluidos.

-Si respetábamos tanto era porque lisa y sencillamente “cobrábamos” ¿O alguno de nosotros se salvo de un coscorrón, una tirada de pelo, un pellizco o una bofetada?

-Los juguetes eran escasos y rústicos,

-Las maestras, anorgásmicas terminales ,más almidonadas que estas.

-Nos enfermábamos más.

-Te arrancaban las amígdalas,

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-No había televisión, y después, cuando llegó, tenía una sola hora de dibujitos.

-Si se te rompía la púa del tocadiscos, sonabas (vos, no el “combinado”)

-Si llegaste a los primeros casettes te volvías japonesa para arreglarlos con una birome en el agujerito.

-Franelear en el zaguán era incómodo,

-Si no te casabas ante de los treinta eras las solterona de la familia.

-Si te divorciabas la vergüenza

-Debíamos cuidar el virgo, algo de lo cual nadie podía dar datos precisos de su ubicación, utilidad, o resistencia.

-El clítoris no se había inventado

-El orgasmo tampoco.

-Y por si todo esto no alcanzara ,a poco de crecer nos cayo la dictadura y todos los jóvenes pasamos a ser sospechosos “extraños de pelo largo” en situación de riesgo.

En síntesis, no jodan con tanto mito .Es inevitable ponerse grande, pero ponerse gaga, es optativo. A mi no me cuenten en ese bando.

 



 

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