Taller de Humor por Zoom Cristina Wargon

Impactos: 13

Tiemblen cordobeses ¡Conseguí mi carnet de conductora!

Taller de Humor por Zoom Cristina Wargon

Taller de Humor por Zoom Cristina Wargon

Es absolutamente legal pero decididamente trucho. Lo siento, yo quise hacer las cosas bien , pero la ley me lo negó. No solo por el mal gusto de recordarme que ya he cumplido los 70 (¿ En qué momento, cómo pueden recordarlo ellos si yo ya me había olvidado?) Además por pedirme análisis tan complicados que resultaban imposibles de hacer con la pandemia rugiendo a mi alrededor. ¿Cuál de ellos se metería en un centro de salud rebosante de COVID para para hacerse una ecografía cerebral y otros análisis igualmente enjundiosos .

Rápidamente, un grupo de mis recientes amigos me indicaron el camino correcto para estas emergencias: una municipalidad, olvidada de la mano de Dios, polvorienta y destartalada que por una módica suma solo me pedía un certificado médico jurando que todavía estaba viva, dos fotocopias del documento y; por supuesto algo de dinero .Eso sí, había que pedir turno. Nada les encanta tanto al más paspado de los burócratas que hacerte pedir turno, así sea para delinquir; cosa que claramente íbamos a hacer todos.

Cuando la vida se complica

Obviamente no podía llegar manejando sin carnet así que acudió mi buen amigo a hacerme de chofer. La noche anterior, conociendo que tengo un inconsciente en estado de sublevación permanente, hice una prolija pila de los documentos que debía llevar para no olvidar ninguno. Por supuesto faltando 20 km para llegar descubrí que había olvidado todos sobre mi mesita de luz. En ese momento el carnet pasó a segundo plano ¿cómo decir a una persona que tan amorosamente me estaba ayudando que no tenía un solo papel? Como mi inconsciente siempre fue igual pero los caballeros distintos, sé que toman muy a mal estos percances que me ocasiona ese “señor que me sabe sin yo saberlo”. Siempre lamento perder un amigo pero cuando la culpa es totalmente mía, me indigno (conmigo, se entiende). Sacando voz algo temblorosa le explique la situación. No se inmuto, serenamente contestó: – “vos vas a poder”.

Taller de Humor por Zoom Cristina Wargon

Taller de Humor por Zoom Cristina Wargon

Sin más seguimos viaje atravesando el calcinante mediodía

Como surgido de Macondo apareció el pueblo entre los remolinos de tierra. Me puse en una cola bajo el sol ardiendo a esperar mi turno. Cinco minutos antes me hicieron pasar y me entregaron un formulario donde me preguntaban mis enfermedades .La lista era interminable desde amígdalas a pie planos pasando por traqueotomías y Parkinson. Taché todo. Cuando me atendió una señorita muy amable me pidió el certificado médico… con voz desesperada le expliqué me lo había olvidado, le di como opción hablar al profesional que me lo firmó, pero con la voz más dulce y provinciana del mundo me contesto “no importa mamita, para la próxima lo trae”. En síntesis; pagué, me tomaron una foto ignominiosa y me fui dando saltitos de alegría.

Pequeños déficits

Manejo desde lo dieciocho años, pero hacia treinta que no lo hacía. No es cierto que una no se olvida más, tengo algunos pequeños lagunas que no termino de llenar y que gente mal hablada podría a llegar a considerar peligrosa.

He perdido la vista de lejos, confundo las luces con los limpias parabrisas. Tengo que pensar detenidamente cual es la izquierda y la derecha y mientras delibero, los autos andan demasiado rápido a mi alrededor. No sé dónde está el tanque de nafta, ni cerrar o abrir el auto (en Mendiolaza no hay demasiado ladrones y para querer llevarse eso tenés que ser un enfermo mental) y por supuesto me pierdo estando adentro del garaje. Todo lo demás ¡fenómeno! Alguna día sabré donde están las balizas y la vida de todos se volverá más segura… por el momento solo he chocado arbustos. Habitantes de Mendiolaza, recen por vuestra salud, y un poquito por mí.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *