Buscada

Visitas: 472

——————————-

El que busca encuentra. Si ella quiere…

——————————-

BUSCADA

Por Claudia Baier

——————————-

Buscada Humor a la Wargon IX——————————-

 

El momento de la jubilación es de jubileo, si te agarra con resto físico y mental. Por ejemplo, poder caminar con decencia por el pasillo de un colectivo sin estrolarte por una inocente frenada y sin que nadie te ofrezca el asiento en el camino. Y pretender reconocer a tus familiares por el nombre además de no guardar tus ojotas en la heladera con insistencia enajenante. Por suerte apliqué para jubilarme con algo de resto. Espero que me dure.

Lo primero que hacemos es experimentar y disfrutar de una sensación que hacía rato no vivíamos que es el hecho de estar al pedo, muy al pedo. Al pedo mal. Sillón. Mirando un punto fijo. Sólo funciones vitales. Comer, dormir, respirar, ir al baño. A lo sumo mover un dedo para el control remoto. A lo sumo mover otro dedo para salirte de todos los grupos de guasap del trabajo. ¡Qué maravilla Goyo!

Pero esa situación no puede sostenerse demasiado. Hay que empezar a mover, porque tu culo ya está echando raíces que atraviesan el sillón y el contrapiso. Entonces virás irremediablemente al otro extremo que consiste en ponerte a hacer todo lo que no pudiste y más, mientras estabas activa.

Por suerte el catálogo de actividades es bien surtido. Pileta, pilates, yoga, zumba. Pintura, escritura, teatro, canto. Macramé, telar azteca, origami con papel estraza, tallado de jabones. La lista es interminable.

Me olvidaba del intensivo de ukelele. En un finde largo podés aprender a dominar el instrumento con gracia. Del curso de inglés desistí. No podía avanzar más allá del “this is a pencil”, las neuronas sólo querían dormir la siesta. Aprendan de chicos, no sean giles.

Y si el curso, taller, seminario es gratis, se hace SÍ o SÍ. No importa si te gusta o no te gusta, si sirve para algo o es más inútil que martillo de vidrio, si es gratis ¡se hace! Es ley de todo retirado, empobrecido pero vivaracho.

Entonces la situación cambia radicalmente. Ahora no estás nunca en tu casa. Tus hijos ya están preocupados. Se llaman entre ellos para hablar de tu ausentismo reiterado. Quieren dejarte el perro, los nietos, las macetas, y no hay caso, no te agarran por más que se turnen para vigilar tu puerta.

Empiezan a divagar con un secuestro o con tu deambular errático en un parque víctima de un episodio de demencia. El divague incluye empapelar el barrio con una foto tuya con el cartel de “Buscada”. Para lo que elegirán seguramente esa donde saliste más desfavorecida que buldog francés asustado por pirotecnia y sin ningún filtro. Los conozco a estos, cero sentido de la estética y aplazados en glamour.

Por suerte llega a la asamblea para detener tanta insensatez, una nuera un poco más racional y con la cabeza fría, que anuncia: ¡bajen cinco cambios pelotudos! La acabo de ver a la vieja (en el sentido cariñosísimo del término obviamente) en el parque haciendo tai chi con otros viejos, enfundada en un conjunto rosa chicle, que la distinguís a diez kilómetros. Después creo que se va a un taller de embutidos veganos y almuerza ahí, de ahí se va al bingo con las amigas, de ahí se van a cenar al tenedor libre del chino, y si todavía se pueden mover, de ahí se van a bailar a Arizu, asique no rompan más las pelotas.

¡Tremendo tackle les propinó a los tarambanas! Uno de ellos queda tildado y le dice, ¿Arizu?, me suena a bodega eso, siií, pero ahora es un bailable de veteranos, rajen de acá.

Y en ese revoleo frenético de actividades, puede suceder que llegue un domingo cualquiera y con él la hora de los ravioles y tu nietito pregunte: y por qué la abuelita no vino a comer ¿eeehhh?, y tu hija… bueno, porque la abuelita está haciendo un seminario intensivo de huerta vertical ( ¡Ja!). Y qué es una huerta vertical ¿eeehhh?, bueno la abuelita va a aprender a cultivar la mentita, el perejilito, el cibuletito y el tomatito en unos tarritos primorosos que van clavados en una madera en la pared del lavadero. (Ponele)

Y tu yeerrrnnnooo…. ese ser que aterrizó en la familia sin invitación alguna y que está en evaluación permanente, la escucha a tu hija mientras habla con cara de querer opinar. Pero qué atrevimiento!. Sabe que no debe abrir la boca, pero parece que le gustan los deportes extremos y las aventuras de alto riesgo, entonces le dice: pero si tu “excelentísima madre” tiene casi una hectárea de patio, para qué “excreta” quiere hacer la “miembro viril” esa de los tarritos. Reemplacen los entrecomillados, por la palabra más soez que se les ocurra, porque me da vergüenza reproducirlas acá, así hablan estos sátrapas. Por suerte tu hijita rápida de reflejos le retruca: ¡Porque era gratis, pavote!, ¡era GRA TIS!!, lo auspiciaba el Pami y el Inta de Hilario Ascasubi!

 

Y así le puso elegantemente,

la tapa al impertinente.

 

Satisfecha por cómo se resolvió el episodio, me calzo mi conjuntito rosa chicle para ir a tai chi, y después al Taller de Respiración Ovárica que dicta la hijita jipi de una amiga, inútil como cenicero de moto para mi caduca maquinaria reproductora, pero… ¡gratis!

 



——————————-

VER REVISTA COMPLETA

——————————-

REVISTA A LA GORRA

Gorra de 1500   Gorra de 2500 

Gorra de 5000   Gorra a la carta

Para otros montos, el alias de Mercado Pago es:

cristinawargon

El CBU Banco Nación es:

0110001330000104543129

——————————-





Sitios amigos



Comentarios cerrados.